domingo, 20 de abril de 2014

LA INOCENTE FASCINACIÓN POR “TITANES EN EL RING”


No casualmente, en los últimos tiempos comenzó a rondar mi cabeza una reminiscencia de mis años niños; sentí después de tanto tiempo la omnipresencia de “Titanes en el Ring”. Alguno dirá livianamente que es una regresión infantil, nada mas ajeno; es un ejercicio de racionalidad, justo y necesario, asumido como autodefensa, para no caer en el embrutecimiento, el mismo que ha alcanzado de manera grave, quizá no irreversible, a la masa acrítica que deglute con fruición la “propuesta chatarra” servida en bandeja por el “periodismo” que “informa” y “editorializa” por “cuenta y orden” de las empresas concentradas de la “comunicación”.

Antes de contar, a todos, a que viene este párrafo, me permitiré describir a los jóvenes, que cosa era “Titanes en el Ring”, para que estén en igualdad de condiciones con quienes vivimos ya alrededor de seis décadas y lo tenemos en claro.

Con ese nombre, a partir de 1962, se difundía con éxito arrasador, un programa televisivo de lucha libre, pergeñado a imagen y semejanza de los decadentes espectáculos itinerantes estadounidenses de ‘westlring’ bajo la modalidad denominada ‘Catch as catch can’ que se promocionaba y pretendía ser, la trasmisión de un improbable “campeonato mundial de catch”; encabezado a perpetuidad por un inefable personaje, Martín Karadagián, que se presentaba como el incomprobable “campeón del mundo” de la especialidad, título obtenido en un imprecisado certamen ecuménico.

Sus “épicos” combates, desarrollados contra oponentes representativos de “tribus” de todos los estereotipos “culturalmente establecidos”, eran  guionados  y escenificados de tal manera, que mantenían la tensión de sus espectadores mediante el remanido y repetitivo recurso de un desarrollo desfavorable hasta el paroxismo, seguido de un abrupto e imprevisto desenlace exitoso, que hacía justicia a nuestro “héroe”.

El éxito del programa era tal que durante la semana jugábamos con nuestros compañeros de aula a “reproducir” los combates de la pasada transmisión, mientras esperábamos ansiosamente que llegase el viernes, día de su propalación, para retirarnos prestamente del colegio, prometiéndonos la fiel observación de la futura emisión.

Demás está aclarar, que creíamos ciegamente en la veracidad de todo lo que mostraba el programa, como así también en la limpieza e impredictibilidad del  desarrollo de los combates; refutando airadamente cualquier vano intento, de algún “iluminado”, por hacernos ver la realidad, esto es, que el supuesto “campeonato” era un ‘show’ y  los “combates” una escenificación coreografiada, con desarrollo  y desenlace preestablecidos en un libreto. Nada de esto hacia que dejáramos de ver “nuestro” programa.

Habiendo dejado, creo, suficientemente explicado, para los más jóvenes, en qué consistía el programa y nuestra ciega y acrítica fidelidad al mismo;  esperando que los más viejos, hayan aprovechado la descripción evocativa, para recordar. Quiero ahora hacer partícipes a todos, jóvenes y viejos, de la similitud de aquel proceder, achacable a la inmadurez  de nuestros pocos años, con cierto comportamiento de nuestra sociedad actual, a la que ya no se podrá justificar de la misma forma, puesto que, en este caso, su “credulidad” deberá ser atribuida a ‘zoncera’ y/o ‘tilinguería’.

¿Qué es sino, el comportamiento que presentan estos “credulones” ante la evidencia incontrastable de noticias falsas, operativos armados y shows periodísticos? Demostrémoslo con un puñado de casos concretos:

Noticia: “Boudou entro a Uruguay por Carmelo con varios bolsos sin pasar por migraciones”

Realidad: Durante ese tiempo Boudou presidía en el Congreso una ceremonia de imposición de honores a Lula Da Silva.

Noticia: “Cristina convocó de emergencia a sus colaboradores durante la noche en Olivos”

Realidad: La Sra. Presidente se encontraba descansando en Calafate durante la noche en que decían que se reunía en Olivos.

Operativo: Entrevistamos a dos ‘sicarios’ que describen sus crímenes.

Realidad: Los “crímenes” contados (asesinatos) no coinciden con ninguna actuación judicial (no existen) y los supuestos sicarios se “entretienen” en desacreditar el “nuevo” (que no existe) Código Penal.

Show: Estamos entrevistando ‘en vivo’ a dos “motochorros” que nos cuentan como desarrollan sus actos delictivos.

Realidad: La policía se constituye en el estudio televisivo y detiene a los supuestos delincuentes, comprobando por declaración de la producción del programa y de los involucrados, que son dos “extras” contratados por 300$ cada uno, para “recitar” un libreto.

¿Cómo reaccionan los “credulones” ante estas evidencias a todas luces  incontrastables? ¡Igual que como reaccionábamos nosotros durante nuestra niñez! Creen en el relato a todas luces guionado y se refutan cerrilmente de atender a la concreta realidad.

Como ya dijimos, nuestra disculpa era la inocencia infantil, a cuyo remedio acudió la naturaleza con el auxilio de la madurez. En cambio la reparación para la “zoncera” y la “tilinguería” no es tan natural, exige el esfuerzo del sacrificio personal para mejorar, acompañado del sano orgullo que se imponga cada quien, para autoexigirse no ser un infeliz “tarambana”, fácil juguete de la manipulación de cualquier “operador” malintencionado.

Para finalizar quiero dejarles para su reflexión, la idea-frase que despertó el pensamiento que intenté transmitirles con este artículo.

“El periodismo de medios concentrados  se volvió como el ‘Catch as Catch Can’. ¡Todos saben que está ‘arreglado’ pero igual lo miran!”

domingo, 6 de abril de 2014

¿CUÁN MISERABLE HAY QUE SER?


.-Para que el Código de Hammurabi, que porta por delante de sí, 3500 años de laboriosa superación moral de la humanidad, resulte a ojos vista, más moderno, que la ausencia de razón de las “mini hordas linchadoras”, subproducto deseado y alimentado por el delirio neoliberal residual.

.-Para pretender ganar el voto de esas minorías enfermas, en lugar de afirmar sus pretensiones en el sano derecho de los justos; Sr. Massa.

.-Para intentar aumentar su caudal electoral echando mano a la pretensión de conmover de manera guionada, a la porción de sociedad “apegadamente tilinga”, con una novelada vicisitud familiar, festejando el “alivio”, a todas luces fallido, que le hubo de haber producido, que su hija, se fuera a vivir a una ciudad ciertamente más insegura que la propia; Sr. Macri.

.- Para justificar solapadamente el crimen en grupo, con finalidad aviesamente electoralista, luego de haber posado perennemente frente a las cámaras de la televisión complaciente en ropaje de “vestal ultrajada”, única y última defensora de todas las “virtudes republicanas”; Sra. Carrió.

.-Para tentar sacar ventajas de posicionamiento, frente a otros candidatos justificando el salvajismo, como “hastío de la sociedad fatigada de delito”, precisamente siendo el máximo responsable político de la alianza de gobierno, en la provincia con la mayor tasa de crimen organizado; Sr. Binner.

.- Para pretender obtener un mayor rédito en votos, justificando el crimen de grupos, ante una supuesta ausencia del Estado, al que contemporáneamente los mismos, absurdamente acusan de ser dictatorial, ¡qué paradoja, dictatorial y simultáneamente ausente!; ¿cómo se hace, Sres. Ridículos de la oposición variopinta?.

.-Para jugar a posicionarse ventajosamente a favor del humor de las encuestas y jamás en línea con las sanas apetencias y demandas de acompañamiento de las reales necesidades ciudadanas; Sres. Políticos.

Finalmente, como los ejemplos sobran, para no ser reiterativo ad infinitum. ¿Cuán miserable hay que ser, para “manejar” tendenciosamente todo este cúmulo de inmundicias, con la finalidad que todo empeore intencionalmente, para beneficio y usufructo de los poderes no electivos?; Sres. Periodistas “independientes”.

<<El que atiza insistentemente el fuego, suele quemarse por el descontrol de ambos; el fuego y su atizador>>

 

lunes, 31 de marzo de 2014

MODERNIZACIÓN HACIA LA BARBARIE


La evolución del acontecer social nos lleva en estos días a la repetición serial de situaciones ya superadas, aunque no tan aprendidas; ya que propuestos conductores “renovadores”, recomendados con bombos y platillos por los medios del poder hegemónico, buscan afanosamente embrutecer a nuestra sociedad mediante la cínica proposición de “renovarse” o modernizarse, mediante el retorno a “novedosos” métodos de justicia como la venganza y la punición por mano propia, agravado mayormente por la particularidad de incitarlos a actuar en grupo, conformando “bandas o patotas justicieras”.

Ante tal situación creo necesario recordar que cualesquiera de estas formas de acción se encuentran tipificadas como delitos y son procederes ya superados por la evolución humana.

Como todos conocemos por su antigüedad y por su estribillo propositivo del “ojo por ojo y diente por diente” a la Ley del Talión, no creo sea necesario su descripción, aunque es válido y justo acotar que como su proposición lo dice, la pena es proporcional al delito, por tanto, es mas civilizada que estas incitaciones bárbaras ; por lo que me limitaré a dar una somera descripción del salvajismo denominado linchamiento, con la esperanza de disuadir a quienes hayan sido seducidos por la vileza de las mencionadas propuestas de “renovación”.

Linchamiento es la ejecución sin proceso legal por parte de una multitud, a un sospechoso o a un reo. Puede producirse sin llegar a causar la muerte a la víctima, aunque esa sea taxativamente la intención inicial de la agresión.

Naturalmente, es un acto que está fuera de la Ley,  penado para proteger el orden público, ya que el Estado debe defender su monopolio de la fuerza (ius puniendi). Se puede producir de forma espontánea por reactividad social ante la conmoción motivada en un delito concreto. Sin embargo, lo más usual, es el desborde multitudinario resultante de la incitación premeditada, llevada adelante por grupos de poder interesados, por sus motivaciones de índole racista, religiosa, política, etc.; esto incluye  campañas planificadas con antelación.

Se puede dar tanto en el medio rural como el urbano. Se trata de evitarlo generando la conciencia  del Estado de Derecho. Es necesario disuadir, mediante la divulgación del hecho, que resulta común, que sean planeados por grupos de interés y producto de acusaciones falsas.

La palabra tiene su origen en el vocablo inglés lynching, al parecer originado a partir del apellido irlandés Lynch. Existen dos teorías al respecto. La primera, que se debe a James Lynch Fitzstephen, alcalde de Galway (Irlanda) en el siglo XV, quien se hizo famoso cuando en 1493 hizo ahorcar a su propio hijo tras acusarlo del asesinato de un visitante español. La segunda teoría se refiere a Charles Lynch, juez del estado estadounidense de Virginia en el siglo XVIII, quien en 1780 ordenó la ejecución de una banda de lealistas sin dar lugar a juicio.

La práctica del linchamiento se produjo en los Estados Unidos, principalmente a finales del siglo XVIII y hasta la década de 1960. Los linchamientos ocurrieron con mayor frecuencia en el Sur de Estados Unidos desde 1890 hasta la década de 1920, con un pico en el número anual de 1892. Sin embargo, los linchamientos eran también muy comunes en el Viejo Oeste.

La Universidad Tuskegee ha registrado que 3.446 afroamericanos y 1.297 blancos fueron linchados entre 1882 y 1968, algunos de estos linchamientos fueron realizados por grupos extremistas como el Ku Klux Klan. Los Estados del Sur crearon nuevas constituciones entre 1890 y 1910, con las disposiciones que los privaron de derechos a la mayoría de los negros, así como muchos blancos pobres, incluidas las leyes de Jim Crow. Las personas que no votaron fueron excluidas de servir en jurados, y la mayoría de los negros estaban excluidos del sistema político oficial.

 <<La justicia por mano propia, no es tal; es venganza>>
 

sábado, 29 de marzo de 2014

LOS BAJOS INSTINTOS DESBORDADOS DE LA JAURIA AVIESAMENTE INCITADA


29 de marzo de 2014 Aproximadamente18Hrs

Transcripción del relato del ciudadano Diego Grillo Trubba (42 años) por medio de Twitter

Charcas y Coronel Díaz. Ahora. La gente casi lincha a un carterista.

Fue todo muy angustiante, horroroso. Denme un rato y se los cuento

A ver. Lo voy a contar ahora. Entero. No voy a dialogar hasta no terminar de contarlo, espero sepan disculpar.

Ocurrió en Charcas entre Coronel Díaz y Billinghurst. Yo acababa de bajarme del coche de mi jefa, que me había acercado a casa.

Cuando quiero cruzar Billinghurst hacia Coronel Díaz, veo un tumulto. Estaba empezando justo ahí.

Al principio, de lejos, lo que se veía, era eso, un tumulto de gente. Personas que de repente entraban corriendo hacia un edificio.

De repente salían para unirse al tumulto. Me termino de acercar y empiezo a ver lo dantesco.

Era un edificio ladrillo a la vista, con la puerta de ingreso metida hacia adentro, había unos 15 m cuadrados de espacio.

Ahí, un tipo grandote con uniforme de portero estaba arriba de un pibe de unos 16/17 años, inmovilizándolo.

De repente, una de las personas del tumulto se acerca corriendo y le mete una patada en la cara al pibe.

Los otros que entraban y salían debían haber hecho lo mismo, porque el pibe ya estaba con la cara medio deformada.

Para que se entienda: de la boca le salía un río de sangre que primero formaba un charco en las baldosas y luego un reguero hacia la calle.

Cada vez que el pibe daba signos de que recuperaba la consciencia, alguien salía de la multitud y le pateaba la cara.

En el medio de todo esto, el portero (supongo) teniéndolo fijo contra el piso.

Medio porque me asqueaba la cara del pibe, miré hacia la gente. Estaban todos sacadísimos.

Yo estaba petrificado, con la bolsa que compré esta mañana para el casorio de mi hermana la semana próxima.

Realmente, no sabía qué hacer. Paralizado. No podía moverme. Parado, solo giraba la cabeza.

En el medio, obvio, seguían pateando al pibe. Algunos en la cara, otros en las piernas.

El resto del cuerpo se lo protegía (no sé si sin querer) el portero que tenía encima, inmovilizándolo.

Una mina de unos 55/60 años se acercó corriendo y empezó a gritar "¡lo van a matar! ¡paren que lo van a matar!".

La mina reaccionó, yo no.

Era como ver animales. En los gestos no había restos humanos. Uno de los que lo pateaba hasta tenía un hilo de baba colgando de la boca.

De repente uno de los que pateaba se apartó para tomar aire. Se sentó en el cordón de la vereda. Tenía unos 30/35 años.

Me le acerco y le apoyo la mano en la espalda. "Ya está, flaco, basta, ya está."

El pibe alza la cabeza. Tenía los ojos llenos de lágrimas. Me dice "le afanó la cartera a mi mujer, el hijo de puta".

No sé, la frase me impactó y desvié la mirada hacia Coronel Díaz (estábamos a mitad de cuadra). Ahí vi lo que no me olvido más.

Sobre el pavimento, cerca del cordón de la vereda, dos zapatillas. Sueltas. A unos 5 metros de donde pasaba todo.

Miro hacia el edificio. El pibe estaba descalzo. Se ve que corría, le metieron una patada y el impacto al volar le sacó las zapatillas.

El flaco sentado en el cordón, el que le habían afanado la cartera a la mujer, se empieza a agarrar la cabeza y a llorar.

El que le había pegado al pibe. "Basta", decía, "basta de todo esto".

No sé si estaba horrorizado del robo, de la golpiza o de todo. Pero lloraba y decía "basta".

En el medio se acercaba más gente. La gran mayoría gritaba "mátenlo". La amplísima mayoría. "Mátenlo así no jode más".

La cosa ya se había ido a la recontra mierda. Dos viejas pedían calma.

Un pibe, veintipico, barba larga, rapado, planteaba que era de cagones pegarle al pibe entre todos. "Peguémosle de a uno, nos turnamos."

Otro asentía y decía "tiene razón, peguémosle de a uno, es más justo".

A la mina que pedía que no lo maten le empiezan a gritar "¡usted debe ser la madre y lo quiere proteger, hija de puta!".

Ahí empecé a llamar a la cana. 911. Imposible.

Me entré a angustiar mal. La sensación era que si la cana no llegaba al pibe lo mataban.

25 minutos, tardó en llegar la policía.

En el medio, la gran mayoría que seguía gritando que había que matar al pibe.

No puedo explicar cómo, no lo sé, no sé por qué, pero en un momento las patadas se empezaron a espaciar hasta que terminaron.

Me acuerdo de un tipo que los frenó. Gordo, barba, pelirrojo, medio pelado, por los 50.

Su explicación para frenarlos era absurda, pero efectiva.

"No lo maten, no vale la pena. Si por mí fuera le vacío una 9mm en la cabeza. Pero ya está, no vale la pena."

Una vieja me mira y me dice "esto es el hastío, estamos hartos, nos vamos a matar entre todos en cualquier momento."

Yo no podía hablar. Creo que le asentí.

Cuando llegó la cana, los que más habían fajado al pibe empezaron a rajarse a la mierda. Fueron los primeros.

Uno la mira a la vieja que más había pedido que frenen y le dice en voz baja (al lado mío) "a vos también te doy, hija de puta".

Nada, la cana medio que calmó la cosa. La gente se desperdigó. A mí me temblaban las piernas.

Estoy seguro de que cualquiera de los que patearon al pibe, en otra situación, uno les habla y parecen gente, buena gente.

A ver si se entiende: eran tipos normales, como ustedes o como yo. Y estaban dispuestos a matarlo.

Mi reacción fue miserable. Ni estuve entre los salvajes ni entre los contenedores. Me paralicé.

Mientras tipeo esto sigo transpirando frío.

Las preguntas son diez millones. Me recorren la cabeza.

¿Hasta dónde llegamos? ¿Cuándo esta sociedad se hizo así? Tengo casi 43 años, y NUNCA fuimos así. Nunca. Nunca vi esto.

¿Qué es lo que nos transformó en esto? ¿Cuánto influye que Massa diga que el Código liberará a los chorros?

Disculpen que me trabe o no sea coherente, pero estoy llorando.

Al pibe se lo llevó la cana. Ni sé si quedaba alguien para denunciarlo. Creo que no.

Insisto, ¿cuándo, qué, cómo nos transformamos en esto?

¿Qué es lo que nos hace sentir tan huérfanos de Estado que empezamos a actuar como el Estado?

¿Para qué mierda vivimos como sociedad? ¿Para esto? Como decían alguien: "Paren, entonces yo me quiero bajar."

Tampoco defiendo al pibe, que debe ser un jodido. Digo: es como que se enfrentan monstruosidades.

Alguien me dice por privado (luego los respondo) que parece un relato de Stephen King. Sí, es el horror.

Como decía Marlon Brando en Apocalipsis Now: "El horror, el horror."

Esto pasó, también, porque todo indica que la cana liberó la zona hace unos meses.

Son una sumatoria de locuras, una sumatoria de horrores. No sé cuál fue el primero, pero sé que no quiero pasar por esto nunca más.

¿Quién pone el pie en el freno? ¿Nadie se aviva de que estamos fuera de control?

Nada, eso. Disculpen si fui desordenado. Quería contarlo ahora, ver si así me lo sacaba de adentro.

Les mando un abrazo, me voy a tirar en la cama a ver si se me pasa la angustia y el dolor de cabeza.

Solo agrego una cosa: no quiero, me niego a que nos acostumbremos a esto.

 

Hasta aquí el relato.

¿Que para que me hago eco de esto?

Simplemente, o complejamente, porque me trae reminiscencias de otras épocas y situaciones.

El autor del relato era un niño de poquísimos años, pero yo era un joven estudiante universitario, mientras la sociedad se enfrentaba al avecinamiento de la mayor tragedia de nuestra historia; la sanguinaria dictadura cívico-militar.

Quizá el reflejo de esa experiencia, por mi vivida, de la que nuestro amigo no tiene memoria por sus escasos años, nos ayude a interpretar el comportamiento colectivo a todas luces impropio, ante ciertas situaciones paradigmáticas.

Finales del gobierno de Isabel, los medios concentrados del momento instilando insidiosamente su veneno a la sociedad inerme. Operaciones de prensa cruzadas, declamaciones de todas las tendencias en pugna, interesadísimas en influir a favor de sus casi siempre malsanos objetivos.

Aun teniendo en cuenta la infinita menor gravedad del momento actual, ¿no le suena vagamente conocida la descripción?

¿Cuál fue el efecto miserablemente buscado y obtenido en aquella oportunidad?

El mismo que ahora, aquella vez “exitoso” en término de los objetivos malsanos buscados por sus propaladores y que fervientemente auguro fracase en esta “remake”.

 El anestesiamiento del instinto de supervivencia del cuerpo social, que llevo a reacciones a todas luces desnaturalizadas, que se expresaron en la sucesión histérica de las frases escatológicas del sinsentido: “No se puede más”, “La situación está desbordada”, “Nadie hace nada”, “Que alguien ponga orden”, “Hay que actuar con mano dura”, “Algo habrán hecho”, ”El silencio es salud”, “Somos derechos y humanos”; para terminar excusándose finalmente  de todo lo implícitamente consentido por medio de esas expresiones, con la culminante, falaz, infantil  y asquerosamente autoindulgente “YO NO SABIA QUE ACTUABAN DE ESA MANERA”.

Debemos tener un comportamiento social adulto y responsable que nos ponga en resguardo de repetir errores y horrores pasados, de otro modo se pondría de manifiesto que nuestra inmadurez nos hizo acuñar en balde la expresión colectiva de rechazo a la barbarie que significa el  “NUNCA MAS”.

Para finalizar les dejo una frase que significaría nuestra comprensión y deseo que los derechos y obligaciones de todos nosotros se mantengan permanentemente  en una alta consideración.

<<El que atrapa a un caníbal y se lo come, es peor que el caníbal>>

“NUNCA MENOS”  

domingo, 2 de marzo de 2014

¿POR QUE MATARON A MORENO?


Es dable suponer que será improbable confirmar, siquiera, la siempre viva sospecha, que pesa sobre la desaparición física de Mariano Moreno, casualmente en un barco del imperio británico, siempre “goloso” de extender sus garras voraces, donde hubiere posibilidad.

Del mismo modo, a la luz de nuestra experiencia y vicisitudes, tras 200 años de vida independiente, es válido especular sobre los posibles beneficiarios de esa “conveniente” desaparición, mas aún, teniendo en cuenta el “silenciamiento” al que ha sometido la historiografía “oficial-liberal” a semejante personaje.

Habida cuenta, que no fue, como olvidadiza e intencionadamente se dejó traslucir, un  ”simple secretario”, sino, por el contrario; el ideólogo, redactor e impulsor del <Plan de operaciones de la Primera Junta de gobierno de la Revolución de Mayo>, veremos allí, todo el cúmulo de su brillante pensamiento, moderno luego de 200 años; fuente, especulativamente, del porqué de su destino, como respuesta al interrogante del título.

En dicho plan, Moreno deja sin sustento, todo el andamiaje liberal-imperialista, “aggiornado” hasta nuestros días con el actual ropaje neoliberal-cipayo; poniendo de manifiesto, si esto fuera difundido, la matriz claudicante-entreguista de muchos que figuran como “civilizados republicanos” en el altar herético del liberalismo y exculparía, sin mácula, a los que fueron desplazados de el, por “barbaros tiránicos”.

Para no extendernos demasiado, dejo para vuestro razonado análisis, algunas pocas de las ideas, que Moreno expusiera para dar sustento y éxito, ¡vaya si lo tuvo!, a la lucha emancipadora que inevitablemente sobrevendría, para asegurar la independencia.

Para el desarrollo autónomo  <<Se pondrá la máquina del Estado en orden a la industrialización, para desarrollar fábricas, artes, ingenios y demás establecimientos, así como en agricultura y navegación>>

Para su financiación con recursos propios  <<Hay que recaudar impuestos por  500 a 600 millones de pesos a las explotaciones mineras del Alto Perú >>

Defendiendo la justicia de esa decisión <<Se descontentará a 50 o 60 individuos, pero hará recaer ventajas sobre cientos de miles de ciudadanos>>

En que basaba su posición sobre la organización social <<Es máxima probada, que las fortunas agigantadas, en manos de pocos individuos, en proporción a lo grande que sea un Estado, no solo son perniciosas, sino que sirven de ruina a la sociedad civil, cuando no solamente, con su poder, absorben los frutos del Estado, sino que no remedian las necesidades de los infinitos miembros de la Sociedad>>

Sobre las consecuencias buscadas del Plan <<Las medidas enunciadas producirán un continente laborioso, sin necesidad de buscar exteriormente nada de lo que se necesita para la supervivencia de sus habitantes, no hablando de aquellas manufacturas, que como un vicio corrompido, son un lujo excesivo e inútil, que deberían evitarse porque son extranjeras y nos las venden por mas oro de lo que pesan>>

¡Cómo no reconocer la vigencia de estos postulados, si todavía nos encontramos, en nuestra realidad política actual, con “dinosaurios” que predican ideas “entreguistas” con argumentos anteriores, por caducos, a los que definieron nuestra gesta independentista; pretendiendo convencernos de su modernidad y presentándose como “renovadores”!

<< ¡HIZO FALTA TANTA AGUA PARA APAGAR SEMEJANTE FUEGO! >>

miércoles, 26 de febrero de 2014

DESENTENDIMIENTO, DESPRECIO Y CONSECUENCIAS


Lo que podríamos denominar “devenir del presente político de nuestra sociedad” y que vulgarmente se simplifica con el mas pedestre “batalla cultural”, muestra actualmente a ciertos arquetipos fallidos, que son hábilmente exacerbados por los bloques concentrados de poder, siempre escudados en sus multimedios de difusión global.

La confusión que estos crean a sabiendas fue genialmente descripta por el luchador por los derechos sociales Malcolm X, cuando dijo: “Hay que cuidarse de los medios del establishment, si estas distraído te harán amar a quien te domina y odiar a quien te libera”; quien precisamente, fue víctima de la demonización del que lo hicieran objeto los autodenominados “medios independientes”.

Esos arquetipos, de conducta asocial, son azuzados por los medios audiovisuales, con un afán digno de mejor causa, para utilizar sus miserias como “caballo de Troya”, que permita demoler la conciencia alcanzada por nuestra sociedad, en función de las experiencias emancipadoras simultáneas en curso en las naciones constituyentes de nuestra Patria Grande Latinoamericana.

Utilizando lo que benévolamente llamaremos “desentendimiento”, de la porción de la sociedad “fértil” a los intereses del poder concentrado, fomentan la difusión de la “culpabilidad”, por situaciones que “deberían causar indignación colectiva”, hacia una serie de estereotipos representativos de la “zoncera” que tan bien caracterizara A. Jauretche.

Esto es, a modo de ejemplo, que a ciertos sectores de capas adineradas, permeables a la queja por el pago de impuestos, (por otra parte compatibles a sus ingresos), les inducen que “se usan injustamente para pagar jubilaciones a quienes no aportaron”. A su vez, a los beneficiarios del sistema jubilatorio que puede estar reclamando (justamente) por un mayor pago, les “filtran” que no es posible su mejora, porque los fondos son “malgastados en planes a desocupados que no quieren trabajar”. Sucesivamente a los desocupados, los incitan con que sus ingresos son insuficientes, porque los fondos se “desvían hacia jovencitas que se embarazan adrede”.

En fin, los ejemplos pueden ser infinitos y para todos los gustos, siempre se va a encontrar una “gata Flora” para cualquier situación, o un problema (o varios) para cualquier solución, cuando lo que se busca es que no haya concordia. Así critican la falta de vivienda y el plan para construirlas, la falta de educación y el plan para erradicarla, la falta de energía y la inversión energética, etc. Todo es válido para demoler la felicidad colectiva.

Y que esto es lo que se busca, de forma coordinada, lo demuestra el hecho que ya sea en Buenos Aires, en San Pablo, en Caracas, Montevideo, La Paz o Quito se siembra el germen de la disgregación social apelando a los estereotipos del desprecio: la plebe, la masa, la chusma, los grones, los cholos, las hordas; si, se alimenta la imagen de “Roma aristocrática asediada por los bárbaros” para solaz de quienes quieren terminar de una vez y para siempre con la experiencia igualitaria. En su paroxismo, su objetivo es la rendición incondicional de la experiencia de gobiernos democráticos no tutelados, si es posible con un escarmiento aleccionador.

Todos los que tenemos años y los hemos utilizado para acopiar experiencia de vivir y acumular conocimientos para la sana razón, sabemos en qué consiste, para los poderes fácticos, el “escarmiento aleccionador”; vienen a dejar una señal traumática que lleve años “cicatrizar”, lo que ellos ya han llamado “de una vez y para siempre”, dictadura, represión, desaparecidos.

El paso siguiente, casi en simultáneo, con la campaña de demolición de las certezas de la construcción colectiva y la fraternidad ciudadana, es la construcción artificial del “futuro conductor”; de esto también tenemos sobrados ejemplos, desde la “sobriedad” de Videla, pasando por la “majestuosidad” de Galtieri, hasta (para no insistir en ejemplos macabros) la risible “eficiencia” de Macri o la improbable “ejecutividad” de Massa.

Estos falsos futuros conductores, son “prefabricados” con supuestas virtudes, “diseñadas” para dar respuesta sanadora, a las inseguridades inducidas por la campaña de demolición, trazada con precisión, para abrirle el sendero al que viene a “refundar” las certezas. 

A aquellos quejosos,  quienes han sido permeables a los objetivos de la predica fratricida de postración ante los poderes del dominio imperial y se sienten seducidos por alguno de los “nuevos líderes”, hacia el que podrán volcar su “voto protesta”, les tengo dos certezas:

1)    En caso de resultar exitoso, en la próxima elección presidencial, el “ser reparador de las buenas practicas republicanas” que le propone el poder concentrado, se cumplirán sus sueños; no habrá impuesto a los grandes ingresos, nadie se jubilará con el régimen actual, no habrá asignación universal, no habrá ProCreAr ni Progresar, no habrá más obra pública y se pondrán restricciones al ingreso de inmigrantes.

2)    A partir del cumplimiento de la primer certeza se ingresará al consabido plan de transferencia del ingreso hacia los sectores del privilegio, habrá plan de austeridad, disminución del poder adquisitivo de los ingresos, eliminación de paritarias, congelamiento de vacantes, aumento de la desocupación, y endurecimiento del “control social”(ergo: represión)

Si estas certezas, no son las consecuencias de su desentendimiento y desprecio hacia la realidad objetiva ¡las consecuencias ¿Dónde están?!

¡No diga que no fue avisado! ¡No se acepta el inmaduro “Yo no sabía”!

domingo, 23 de febrero de 2014

QUIEN SE DESENTIENDE, ES CULPABLE


En estos días, se ha desatado, por mano del imperio, una inducción insensata de la violencia dirigida sobre Venezuela.

Es archisabido que estas acciones del imperio están dirigidas a Latinoamérica como bloque, por tanto, una vez asentados en un país, no tardan en ejercer un efecto dominó sobre el resto. Ejemplo de esto son los períodos de dictaduras militares, periodos de “democratización”, periodos de endeudamiento, periodos de austeridad, etc.; que afectaron uno a uno y a todos, de modo sucesivo por iniciativa y para satisfacción de las necesidades internas de USA.  

De modo preocupante, en mérito a lo descripto, noto una recurrencia de conducta en las capas medias de nuestra sociedad, se trata de los consabidos “desentendidos”.

Desentenderse del tema, que nos afecta, en tanto ciudadanos de la Patria Grande, comportaría repetir las nefastas conductas cívicas del vergonzante “Yo no sabía”; que abrió las puertas a sanguinarios regímenes dictatoriales como los de Videla o Pinochet.

Nuestra experiencia es reveladora, en cuanto a que, el pretendido “neutralismo”, en estos casos representa aquiescencia, lo que lisa y llanamente significa complicidad.

Los pretendidos “descontentos”, azuzados por la desfachatada contribución pecuniaria y mediática de USA, son en realidad, cipayos del imperio; los que tomen una actitud distraída, en frente de la amenaza a la soberanía de nuestras naciones, son simplemente, sus cómplices.

Para que se entienda bien, lo que ya hemos vivido, determina que hoy, ya no hay lugar, para lo que la experiencia demostró:

YO NO LO SABÍA ES UNA FALSEDAD FLAGRANTE, SI LO REPITEN SON CULPABLES CONTUMACES.

 LOS CIUDADANOS RESPONSABLES NO DEBEMOS PERMITIRLO ¡Y NO LO PERMITIREMOS!.

¡VIVA LA PATRIA GRANDE LATINOAMERICANA Y SUS PADRES FUNDADORES!

“La neutralidad, cuando está en juego la soberanía de la Patria, es simplemente traición” José Francisco de San Martín