domingo, 22 de octubre de 2017

SANTIAGO MALDONADO. No fue un accidente, es un crimen


La dignidad ciudadana debe impedir la naturalización del "sentido común mediatizado" que pretende instalar que "fue un accidente".
Santiago Maldonado no "salio de picnic al río y resbaló en la orilla", como pretende hacer trascender la fabulosa maquinaria mediática oficialista, que entrega digerida la posverdad a las permeables mentes de los "simios", como llama a los seguidores de sus "operetas de masas" el inefable Duran Barba.
NO FUE UN ERROR, ES UN CRIMEN; LOS FUNCIONARIOS ESTATALES SON RESPONSABLES Y DEBEN RESPONDER POR SUS ACCIONES Y OMISIONES
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81 días que conmovieron a la Argentina
El 1 de agosto, un joven de 28 años llamado Santiago Maldonado desapareció durante una represión de Gendarmería en una comunidad mapuche de la Patagonia.
Funcionarios, candidatos y la prensa oficialista dijeron:
Que Santiago ni siquiera había estado en la protesta mapuche.
Que un camionero lo había llevado a Entre Ríos.
Que estaba escondido a propósito.
Que lo habían secuestrado los mapuches terroristas, anarquistas y separatistas financiados por ingleses, las FARC, la guerrilla kurda y ETA.
Que era el muchacho filmado mientras compraba en un negocio en Entre Ríos.
Que cobraba un subsidio.
Que era sobrino de un ex montonero.
Que había un pueblo en donde todos se parecían a él.
Que lo había herido o matado un puestero.
Que tenía “libros revolucionarios”.
Que en Facebook se identificaba como “un feroz cacique mapuche”.
Que se había cortado las rastas en una peluquería de San Luis.
Que no se debía hablar de Santiago Maldonado ni de desapariciones en las escuelas.
Que se había “sacrificado” y planeado su “pase a clandestinidad” para ayudar a un líder mapuche ex “flogger”.
Que era un violento karateka y que nadie podría haberlo sometido.
Que una pareja lo había levantado en la ruta.
Que era un hippie artesano, tatuador y trotamundos “que se hizo humo”.
Que, si había estado en la protesta, merecía lo que le pasó porque “es delito bloquear rutas”.
Que, sospechosamente, la web santiagomaldonado.com se había abierto antes de la represión del 1 de agosto.
Que su desaparición era un montaje del kirchnerismo.
Que lo más probable era que “un gendarme suelto” lo hubiera golpeado y herido gravemente.
Que a lo mejor habían sido tres gendarmes. O siete. O 10.
Que, si preguntabas por Santiago Maldonado, eras kirchnerista.
Que usaba varios documentos de identidad con diferentes nombres.
Que se había escondido en Uruguay.
Que su hermano Germán era, en realidad, Santiago.
Que su hermano Sergio había escondido un teléfono y una maleta.
Que Santiago nunca había existido.
Que había 20% de probabilidades de que estuviera en Chile.
Que el cuerpo se había conservado gracias a las bajas temperaturas, como Walt Disney.
Todo era mentira.
Mentiras para desviar la atención de lo verdaderamente grave: había un joven desaparecido durante una represión policial.
La ministra de Seguridad maltrató a la familia, acusó a padres y hermanos de no colaborar en la búsqueda. “Me la banco”, dijo en el Congreso al defender a los gendarmes. Ahora la que no aparece desde que encontraron el cuerpo es ella.
En medio del silencio del presidente, que nunca ofreció apoyo a la familia, hubo pleitos en el gabinete. Ganó el sector duro del macrismo que impidió que una comisión de Naciones Unidas ayudara en el caso.
El 1 de septiembre, a un mes de la desaparición, mientras decenas de miles de personas preguntaban por un desaparecido en democracia en muchas ciudades de Argentina, el presidente Mauricio Macri anunciaba con gran sensibilidad su visita a la heladería tucumana “que más gustos tiene en todo el país (probé de remolacha, arroz con leche, mate cocido)”.
Los medios más influyentes no publicaron fotos de las decenas de miles de personas que marcharon por Santiago. Dijeron que “sólo” eran militantes kirchneristas y la izquierda. En sus portadas eligieron imágenes de la “violencia”, sin aclarar que había sido organizada entre infiltrados en colaboración con policías. Azuzaron la indignación por las paredes pintadas pero apenas si mencionaron a las personas golpeadas y detenidas al voleo por la Policía y a los periodistas agredidos.
La desaparición de Santiago dejó ver la permanente fractura social que hay en Argentina entre ciudadanos que minimizaron o justificaron la desaparición y quienes denunciaron la gravedad del caso y se movilizaron.
El debate se distorsionó porque un sector de la sociedad cree que los derechos humanos son un tema exclusivo del kirchnerismo. Sí, es cierto que desde varios sectores usaron políticamente la desaparición, pero pedir la aparición de Santiago no convertía a nadie en kirchnerista. Era la mínima reacción de una persona decente.
Las miserias también incluyeron la competencia entre desaparecidos. Que si Julio López, que si Santiago Maldonado. Pronto entendimos que quienes comparaban desaparecidos, en realidad, no se preocupaban por ninguno.
Otros, abducidos por la falacia de que en Argentina se es K o anti K, optaron por asumir que el fiscal Alberto Nisman era “su” única “víctima” a defender.
En estos 81 días, fue fácil entender que aquí no hubo una dictadura sanguinaria por arte de magia.
Fue apoyada por un sector de la sociedad al que no le importaron (entonces y ahora) las violaciones de derechos humanos y las promueven en aras del “orden”. Los 30 mil desaparecidos fueron posibles porque no quisieron verlos, ni pedir por ellos. Porque algo habrían hecho.
Lo esperanzador es que la desaparición de Santiago mostró de nuevo la admirable capacidad de lucha, resistencia y organización que hay en Argentina. Es un muro de contención que no hemos podido construir en otros países como México, en donde los desaparecidos se nos amontonan con total impunidad del Estado.
Ustedes, los argentinos que luchan y se indignan y salen a las calles para reclamar justicia, sin intereses políticos ni especulaciones partidarias sino como ciudadanos preocupados porque estos crímenes no pueden, no deben ocurrir en su país, son un faro en medio de tanta oscuridad.
Ese esfuerzo colectivo logró que la indiferencia, la frialdad y la irresponsabilidad del gobierno en torno a una desaparición quedara en evidencia.
Que los periodistas extranjeros estuviéramos atentos a la desaparición de Santiago. Que contáramos su historia y los yerros de las autoridades.
Que la pregunta "¿Dónde está Santiago Maldonado?" se escuchara en Argentina y en muchos países. Que su rostro se plasmara en paredes, ventanas, puertas, ascensores y negocios. Que cada tanto su nombre fuera tendencia en las redes sociales.
Que se preguntara por él en los altavoces del aeropuerto y el metro, en las redacciones y en las canchas de fútbol.
Que la familia de Santiago no estuviera sola.
Mención aparte para los colegas que ejercieron el buen periodismo en un caso tan delicado. Hubo crónicas, entrevistas, artículos y reportajes serios y respetuosos de Fernando Soriano en Infobae; Gabriel di Nicola, Evangelina Himitián y Hugo Alconada Mon en La Nación; Guido Carelli en Clarín. Y la cobertura en general de Cosecha Roja, Anfibia, Tiempo Argentino, Revista Mu, Página 12, Letra P y Revista Cítrica.
En redes sociales, programas de radio y televisión son innumerables los periodistas que preguntaron por Santiago, denunciaron mentiras y manipulaciones y respetaron siempre a la familia (era prioritario).
La prensa canalla no puede cantar victoria.
Las miserias políticas van a seguir.
Ahí tenemos las encuestas de último momento del gobierno para medir el impacto electoral. Las operaciones en redes sociales para hacer creer que acá no pasó nada, que Santiago se ahogó y mala su suerte. Las condolencias de un presidente que ni siquiera habla de forma directa, sino a través del ministro de Justicia y de una gobernadora de Buenos Aires que escribe sentidos tuits como si la alianza gobernante que ella integra no tuviera responsabilidad alguna. Está, también, el silencio de la ministra de Seguridad.
El viernes por la noche, en el improvisado santuario instalado en la morgue, mucha gente, muchos jóvenes, llegaban, ponían velas, flores, mensajes escritos a mano y lágrimas. Otros reclamaban en Plaza de Mayo y en Olivos.
Hoy el duelo colectivo es en Plaza de Mayo. El reclamo principal: justicia para Santiago. No hay que olvidar que murió durante una represión policial. Eso es lo importante.
Los demás, que pasen música.

Cecilia Gonzalez 
Periodista mexicana destinada en Argentina

martes, 3 de enero de 2017

NICO, EL QUE OLVIDÓ A FANNY


Esta es una saga que, para mí, empezó a ser notoria a principios de los años ’50, pero que, a medida que fui madurando en razón, comencé a aprender a enlazar de mucho antes.

Vivíamos en un barrio típicamente entrañable de esa Ciudad de Buenos Aires, donde, en un radio de 10 cuadras a la redonda, coincidíamos, como en un paraíso de integración, inmigrantes de toda procedencia y de toda laya.

Estaban los Bergoglio, familia del Papa Francisco; artistas, como Eladia Blázquez y los Discepolo; artesanos italianos de múltiples ramas (sastres, camiseros, sombrereros, guanteros, peluquineros, etc.); operarios independientes, como los Saboya y Barghiella; profesionales, como los Dres Bruno y Monastirsky o el Abogado Diaz; empresarios, como los jugueteros judíos o el transportista Piva; militares, como el mayor Guastavino; comerciantes, como los merceros árabes y para completar esta constelación multiétnica, el telúrico conventillo 1015, donde convivían sana y trabajosamente, más de 70 familias de todas las provincias, ¡hasta peruanos!

Así como las procedencias, estaban representadas todas las religiones, la Iglesia de Lujan Porteño, la Sinagoga, la Mezquita donde hoy oficia Karim Paz, el Ejército de Salvación, etc.

En fin, todos interactuando prolija e integradamente, como nos había enseñado y amalgamado la extraordinaria e irrepetible Escuela Pública Argentina, con su gloriosa tradición de acogimiento e igualación social.

Todo este collage  desordenado y emotivo (emotivamente desordenado), quiere ser la introducción, para, entre tantas personas importantes y valiosas, poder destacar una; la inefable FANNY, la farmacéutica judía, la que recaló en el barrio, antes de mi nacimiento, escapando a la tradicional inestabilidad sufrida por la terrible persecución, endémica en la balcanizada Europa Central de esos años; la que encontró refugio y afecto, la que lo pagó haciéndose imprescindible en su barrio; la que estaba disponible, superando la dificultad de su tranco irregular, en todo momento; cuando necesitaras un remedio, un preparado, un análisis, una vacuna, una aplicación, resumiendo: entregando sencillamente SU HUMANIDAD.

¿Qué cómo sigue la historia? Bueno, no tan brillante, los artistas se fueron para el centro, o el exilio, como Discepolín; los artesanos progresaron y sus hijos fueron abandonando la tradición, haciéndose profesionales y comerciantes; Bergoglio se fue para San Miguel, luego la Catedral y finalmente Roma; el barrio siguió recibiendo inmigrantes, pero no fue igual, la sociedad, los propios hijos de los viejos inmigrantes, se desentendieron de sus orígenes; fueron abandonando su obligación de continuar la brillante tradición de acogimiento e integración de sus mayores, se volvieron más insensibles, más cerrados. En busca simplemente del éxito individual, algunas, las más de las veces, a costa del prójimo, a diferencia del con el prójimo, de sus mayores.

Final y lamentablemente, llegamos donde no quisiera llegar, a NICO, ¿Por y para qué, a NICO?

Porque NICO es un frio e inhumano economista de la escuela neoliberal.

Porque NICO propugna volver a la aplicación de los postulados económicos ya trágicamente fracasados con Martínez De Hoz y Cavallo, que tanto daño hicieron al país y que provocaron la desaparición de la sociedad igualitaria de integración que acogió a FANNY.

Porque NICO fue convocado por el presidente Macri para ejecutar el endurecimiento del ajuste neoliberal que caracteriza su ya nefasto mandato.

Porque NICO terminará llorando lágrimas de cocodrilo, como lo hizo Cavallo ante la evidencia de los daños que causara su política.

Porque NICO traicionará todo lo que representa la memoria de FANNY.

Porque no quiero ser como NICO, deseo reivindicar la memoria de esa sociedad y de la que, la entrañable farmacéutica FANNY, represento por y para ella.

<< STE SHICO MI HACE RIIR >>

decía FANNY, con su particular acento;

lamentable y trágicamente, a nuestra sociedad

<< ESTE CHICO NO LA HARÁ REIR >>

Porque NICO es Nicolás Dujovne y FANNY fue su abuela.­-

sábado, 11 de julio de 2015

PERDONALI PADRE, NON SANNO QUELLO CHE FANNO!


Ho capito in questi giorni che la maggioranza della citadinanza UE è diventata una vergogna.

Inebetiti da i mass media, chi li dipingono una finta realtà alla misura dei poteri finanzieri, quelli che si proclamano di sinistra si trovano clamorosamente alla destra di Papa Francesco, che nell Sudamerica mai è stato schierato a sinistra, è stato sempre un uomo di bilancia, a centro.

In conseguenza di esso la sua gregge a chi difende contro la voracità dei mercati lo lascia da solo ad essere schiaffeggiato impunemente da tutta la selvaggia destra anglosassone ed i suoi servi della burocrazia di Bruxelles.

Dalla parte di questa sinistra europea che subordina la politica alla speculazione finanziaria, da noi battezzata ravanello, (sembra essere rosso dallo guscio, ma è bianco nel suo cuore), non si ascolta il minimo commento in difesa di questo santo uomo.

Questa finta sinistra, catturata da tempo del neoliberismo, si trova a vedersi l’ombelico mentre Francesco si batte nell Sudamerica per difendere la sua gente dell selvaggio attacco degli avoltoi della schifosa destra di USA.

Vi pensate che non toccherà a voi?

Non vedete l'esempio della Grecia?

Avete dimenticato che Argentina, da sola, ha già dimostrato al mondo che il neoliberismo è criminale?

Non avete ancora capito? la destra mai sbaglia il nemico. Se essi puntano su di qualcuno col suo poderoso apparato, significa tale è il vero nemico e tutti suoi mass media punteranno su di lui.

Per tutto ciò, il Papa dovrebbe gettarvi lo stesso grido di Gesù dal Golgota

<<Perdonali Dio, non sanno quello che fanno!>>

Sarà di giustizia!

¡PERDÓNALOS PADRE, NO SABEN LO QUE HACEN!


He llegado a la conclusión por estos días que la mayoría de la ciudadanía de la UE se ha convertido en un desgraciado remedo del  homo sapiens.

Imbecilizados por los mass media, que les pintan una realidad a la medida del poder financiero, aun aquellos que dicen ser de izquierdas están drásticamente a la derecha del Papa Francisco, que nunca se ha caracterizado, en Sudamérica, por expresar a la izquierda, siempre fue un hombre de equilibrio, en el centro.

Como resultado de ello, su propia feligresía, aquella a quien está cubriendo de la voracidad de los mercados, lo deja solo; para ser abofeteado impunemente por el conjunto de la salvaje derecha anglosajona y sus esbirros de la burocracia de Bruselas.

De la autoproclamada izquierda europea, que subordina la política al interés económico y que nosotros bautizamos rabanito (roja a la vista de su cáscara, pero blanca para quien hurgue en su interior), no se escucha el más mínimo comentario en defensa de este santo varón.

Esta falsa izquierda, capturada hace ya tiempo por el neoliberalismo, se mira el ombligo, mientras Francesco lucha en soledad para defender a su pueblo del salvaje ataque de los buitres de la maloliente derecha USA. Esto vemos los sudamericanos mientras los autorreferenciales europeos duermen su siesta.

¿Creen que a ellos no les tocará?

¿No ven el ejemplo de Grecia?

¿Han olvidado que Argentina, por sí misma, ya ha demostrado al mundo que el neoliberalismo es criminal?

¿No han comprendido aun, que la derecha jamás se equivoca de enemigo y cuando apunta a alguien con su poderoso aparato mediático es porque ese alguien representa lo justo?

Por todo esto, el Papa debería lanzarles el mismo grito de Jesús en el Gólgota.

<< ¡Dios Perdónalos, porque no saben lo que hacen! >>

¡Será justicia!

PD: auguro que luego de este tiempo electoral, no me toque la ingrata tarea de escribir conceptos parecidos acerca de mis conciudadanos argentinos. ¡Reconozcan a tiempo lo que el gobierno ha hecho por nosotros en los últimos 12 años y actúen en consecuencia!

¡No cometan la locura de devolver a las garras del neoliberalismo nuestra amada patria!

domingo, 7 de junio de 2015

SOBRE BUITRES, GUANACOS Y LA EXTINCIÓN EN MASSA QUE PROMETE EL NEOLIBERALISMO

Buitres y guanacos
Entre el pago a los buitres de Macrì y la rebaja de salarios del cazador de guanacos Lucas Llach, es posible imaginar cómo gobernaría esa alianza PRO-UCR-CCL. Por suerte Carrió se desentiende de la economía, ocupada en defender al renunciante golpeador De Narváez y a la República Perdida. Massa se paraliza ante el vacío sádico de Macrì, que cada día le baja el precio y ya ni gratis lo acepta. La batalla de los republicanos contra la corrupción no cabe en la canasta de Recalde.

 Por Horacio Verbitsky
Dentro de dos semanas, justo cuando se cierre la inscripción de aspirantes a la presidencia de la Nación, se cumplirá un año del fallo de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos que dejó firme la decisión del juez de Wall Street Thomas Griesa a favor de los fondos buitre.
Maurizio Macrì visitaba Israel. Gracias a las seis horas de diferencia estaba bien despierto cuando recibió un llamado desde la radio del Grupo Clarín. Pero no lo parecía: “Habrá que pagar al contado”, opinó. También dijo que lo había hablado con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Sin querer, el diálogo se puso humorístico:
–¿Y qué le dijo Netanyahu?
–Sólo asintió, porque es un hombre de pocas palabras.
En cambio el gobierno mantuvo invariable la propuesta que Cristina comunicó en la celebración rosarina del Día de la Bandera, de “un acuerdo beneficioso e igualitario para el ciento por ciento de los acreedores”. Ni los buitres ni su juez lo aceptaron, la Argentina mantuvo su posición y no sucedió ninguna de las catástrofes vaticinadas por medios, políticos y economistas opositores. Esto fortaleció a los candidatos del FpV que, con matices menores entre ellos, prometen continuar con las mismas políticas de CFK. El viernes, un nuevo fallo de Griesa sumó otros 5400 millones de dólares a la cuenta que la Argentina debería pagar a quienes no renegociaron en 2005 o 2010, una prueba adicional de que el rechazo oficial fue acertado. Hasta ahora, Macrì no dijo esta boca es mía.
El presidente del bloque de diputados bonaerenses de la Coalición Cívica Libertadora, Walter Martello, explicó entonces que quien influyó a Macrì para fijar aquella posición tan instantánea como disparatada fue su amigo de infancia, asesor, testigo de boda y financista, Nicolás Martín Caputo. Para avalarlo, reprodujo una frase significativa del balance que en esos días presentó el Grupo Caputo: “Se aguarda para el 2015 una solución rápida del conflicto con los holdouts que permita revertir la actual tendencia negativa en el nivel de actividad”. Caputo tenía entonces en ejecución una cartera de obras para la Ciudad y la Nación por 1.500 millones de pesos, agregó Martello para que se comprendiera el sentido del consejo. Pero desde que Elisa Carrió sentenció que “Macrì es corrupto pero republicano” y se integró a la alianza que irá a las PASO con la UCR y el PRO, la información ya no está accesible en esa página. Los negocios por encima del interés colectivo, el Estado como gestor de esos beneficios particulares. Nada sorprendente porque así nació la PROpuesta Republicana. Caputo tiene menos éxito con su amigo cuando se trata de decisiones políticas, como el acercamiento que propugna a Sergio Massa.

El talón de Aquiles

Ernesto Sanz anunció que su candidato a vicepresidente será Lucas Llach, quien ya estaba coordinando los equipos técnicos del senador mendocino. La diligente prensa escrita y televisada permitió saber que se trata de uno de los hijos del ex viceministro de Economía de Menem y ex ministro de Educación de De la Rúa, Juan Llach, y que realizó un posgrado en Harvard. También se divulgó que corre descalzo, apoyando el pie en los metatarsianos y no en los talones, pero es tan sofisticado que lo denomina barefoot running. Además supimos que postula como ideal la dieta de hace ocho mil años y que la puso en práctica en un Mesón de Comida Paleolítica bautizado con el ingenioso nombre Como Sapiens, que Llach comparte con Cecilia, hija del diputado de PRO Federico Pinedo. Con los mismos aires del infante Froilán, Llach propuso una carrera “Persiguiendo al guanaco 2015”, hasta que los camélidos cayeran muertos por agotamiento y deshidratación, pero no llegó a realizarla por la sensata prohibición del gobierno de Chubut. Los malditos peronistas, siempre interviniendo desde el Estado en las iniciativas privadas. Además inventó TipType, un teclado virtual para Android y apostó 500 dólares a quien pudiera escribir más rápido en el telefonito. Martín Lousteau puede respirar aliviado de que su colega y amigo no se postule para gobernar la ciudad de Buenos Aires, inagotable incubadora de freaks y nerds, y en cambio se arriesgue a reclamar el voto de bonaerenses, salteños, riojanos y sanjuaninos. El haber elegido a Llach también demuestra que Sanz no se propone capitalizar la extensa estructura partidaria en la competencia con Macrì, sino ponerla a disposición del precandidato neocon. Ni siquiera le molesta la contradicción con su compañero de fórmula sobre temas centrales, como la Asignación Universal por Hijo, que Sanz denigró como promotora del vicio y Llach encomió como el mejor aporte del kirchnerismo.
Lo curioso es la omisión generalizada sobre el pensamiento económico de Llach, y no porque él lo haya ocultado. Por el contrario, lo difundió en dos libros sobre historia económica escritos en colaboración con Pablo Gerchunoff, el jefe de asesores del ministerio de Economía en los gobiernos de Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa. Especialista en privatizaciones, reforma del sector público y del mercado laboral, hace quince años Gerchunoff defendió ante estupefactos diputados radicales y del Frepaso la rebaja de sueldos a 130.000 empleados públicos como única alternativa para no despedir a 30.000. Los radicales no conciben ajustar más que sobre los asalariados, de modo que su horizonte intelectual se limita a la opción binaria entre el hambre y las ganas de comer, siempre ajenos, claro.

El enemigo principal

En Como Sapiens, Llach sostiene que “la agricultura y la domesticación de animales permitieron que aumentara la población. Pero más no siempre es mejor”. Este razonamiento es idéntico al que la oligarquía aplica desde el golpe de 1955, cuando el segundo ministro de Hacienda del dictador Aramburu, Roberto P. Verrier, descubrió que éste era un país espléndido pero le sobraban cinco de sus veinte millones de habitantes, cosa que en 1991 le recordé en una entrevista al padre de Llach, al entonces peronista y hoy radical Javier González Fraga y al ex viceministro radical Adolfo Canitrot, quienes disimulaban con distintas tácticas su afinidad profunda con Verrier. En las seis décadas transcurridas desde la Revolución Fusiladora, la política del mal llamado liberalismo argentino consistió en excluir de la civilización, el consumo y/o los derechos políticos a esa masa bárbara que hoy, si se mantuviera aquella proporción, pasaría de los diez millones. Agrega Llach en Como Sapiens que “la dieta llena de harinas, arroces, azúcares es una alimentación muy diferente a la que nuestro cuerpo está genéticamente preparado para recibir”, basada en carnes, frutas, verduras y frutos del mar. Esta pleitesía al determinismo genético no es traída a colación aquí en forma caprichosa, porque se reitera en los ensayos económicos del candidato. En el segundo de sus libros (Entre la equidad y el crecimiento. Ascenso y caída de la economía argentina, 1880-2002, de 2004) Llach y Gerchunoff afirman que existe un “rasgo genéticamente igualitario de la Argentina”, acentuado “a partir de la inauguración de una democracia auténtica” con el Yrigoyenismo, que contradice las tendencias “más favorables al crecimiento”. Es posible que en plena campaña electoral, Llach no sea tan explícito y delegue las explicaciones en su predecesor en la candidatura vicepresidencial de 2011, González Fraga. La semana pasada, ante una convocatoria de la Unión Industrial, JGF, expuso la discontinuidad con la política económica actual que propone su partido. Para conseguir lo que denominó “un shock de confianza” recomendó “eliminar las retenciones y las trabas al comercio exterior, poniendo fin a los controles de precios”. No hace falta mencionar los salarios para que los entendidos adviertan que esta batería de medidas reduciría su poder adquisitivo en forma drástica. En la misma línea, JGF también planteó el pago a los fondos buitre (con una quita del 50 por ciento, dijo) y la reconciliación con el FMI, con la idea de que así se produciría “un fuerte ingreso de capitales”.

El pecado original

La primera respuesta al planteo de Llach y Gerchunoff la firmó Axel Kicillof, quien entonces sólo era docente e investigador de la UBA e integrante del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino, que sesionaba en una habitación del estudio jurídico de Héctor Recalde. En un artículo que se publicó en este diario el 5 de septiembre de 2004, dijo que la obra vestía con modernos ropajes las vetustas ideas de José Alfredo Martínez de Hoz y Roberto Cortés Conde, que a la manera de los relatos de la Teología atribuyen todas las desgracias a un pecado original: la abundante tierra y la escasa población, que redundaron en salarios excesivamente altos en el paraíso agroexportador perdido en 1930. Los primeros habitantes se acostumbraron a ese estado de bonanza y convirtieron la equidad en un “valor político prioritario” que fue transmitiéndose de padres a hijos durante más de cien años. Este punto de partida generó una dinámica fatal, porque “para los autores el crecimiento requiere bajos salarios y una completa apertura comercial que permita aprovechar la especialización primaria a escala internacional”. Pero los argentinos, escribió Kicillof, “en lugar de someterse a su natural destino reclamaron obstinadamente altos salarios, lo que sólo pudo lograrse mediante medidas proteccionistas, industrialistas y deficitarias. De esta forma Gerchunoff y Llach sostienen que la búsqueda de equidad se contrapone al crecimiento”. El actual ministro explicó que en los periodos de sobrevaluación de la moneda (como la convertibilidad), el salario medio es alto en dólares pero no implica un elevado nivel de vida para la población. En un anticipo de los debates actuales, Kicillof dijo entonces que Llach y Gerchunoff cargaban la baja creación de empleo, el déficit fiscal crónico y el endeudamiento externo a la debilidad de los gobiernos de Menem y De la Rúa para oponerse a la abominada pasión igualitaria. “El dogma neoliberal según el cual el crecimiento no es compatible con la ‘equidad’ fue desmentido por todas las experiencias de desarrollo mundialmente exitosas. Pero, ciegos ante toda evidencia, y sordos ante todo cuestionamiento de las bases teóricas sobre las que se sustenta, esta afirmación se convirtió en el caballito de batalla de los intereses que a toda costa y en toda circunstancia se oponen al desarrollo industrial y promueven la caída de los salarios”. Para esta concepción, el salario sigue siendo el enemigo principal, ayer, hoy y mañana.
En 2005 otras dos investigadoras de CENDA, Cecilia Nahón y Mariana González (quienes ahora son embajadora en Estados Unidos y Subsecretaria de Coordinación Económica y Mejora de la Competitividad), desmenuzaron en un trabajo académico la obra de Llach y Gerchunoff y la tradición ideológica que la sustenta: “Aquella que celebra melancólicamente el período agroexportador, condena el proceso de industrialización local y justifica como incuestionables y naturales el ajuste regresivo y la liberalización de las últimas décadas. En un momento en que se alzan fuertes críticas hacia las políticas de apertura, liberalización y desindustrialización implementadas desde la dictadura militar, los autores defienden su continuidad. Se trata de un intento de justificar una vez más las eternas recomendaciones de política económica del dogma neoliberal. En lugar de profundizar en el debate acerca de las alternativas reales para el desarrollo de la Argentina, los autores insisten con viejas recetas cuyos resultados están a la vista: treinta años de fiel devoción neoliberal han arrojado al país a la mayor crisis económica, política y social de su historia”. En sus conclusiones, Nahon y González señalan que “la regresiva redistribución del ingreso de los últimos treinta años parece no ser suficiente para los autores: se insinúa que se requería aún más desigualdad para que florecieran los resultados de las acertadas políticas neoliberales. La década del noventa hubiera sido un verdadero éxito si la sociedad hubiera aceptado con sabia resignación una caída aún mayor de los salarios (...) La remanida receta de Gerchunoff y Llach no involucra una disyuntiva entre la equidad y el crecimiento, sino el riesgo de una nueva década pérdida en ambos sentidos. Se trata del eterno retorno de fórmulas ya fracasadas. Hoy, en cambio, es tiempo de planificar el desarrollo económico nacional priorizando la mejora en las condiciones de vida de los trabajadores”. Llach prefiere perseguirlos, descalzo pero con su botellita de agua, hasta que caigan muertos como guanacos por agotamiento y deshidratación.

sábado, 6 de junio de 2015

ZOMBIES, MUERTOS VIVOS Y WALKING DEAD. Justificación de su elaboración intelectual subyacente


En los últimos tiempos supe encontrarle el sentido profundo a la creación literaria del género de los ZOMBIES.

Luego de haber maldecido, tanto tiempo atrás,  la fruición con que mis hijos infantes, me solicitaran ver estas elaboraciones visuales, que consecuente y obligadamente debí compartir a desgano.

Después de haberlas despreciado, despotricando por considerarlas un producto pasatista, destinado a la exploración de las primeras sensaciones de estremecimiento por la platea infantil, debo hacer un mea culpa; si, debo reconocer, nobleza obliga,  que estaba duro de entendederas. Ahora, tras tanto tiempo, puedo percibir el valor intrínseco de su fineza alegórica.

¡Ni de casualidad, imaginarían cual fue el catalizador de esta iluminación! Pero seguramente, su sensible razonamiento no encontrará objeciones a esta tardía reivindicación, cuando les devele, sin mas suspenso, que el sujeto y objeto de este personal devaneo intelectual, que me obligo a compartir públicamente, es el tan mentado y nunca desbrozado en su tipicidad, votante promedio de CABA.

¡Si señores! Los brillantes guionistas de esta saga, hicieron una vivisección sociológica alegórica, de un cierto componente social de estos tiempos, que cae como anillo al dedo, al comportamiento del mayoritario votante PRO de CABA.

¡Traduzcamos! Este votante de la no idea, es un MUERTO VIVO, al que ninguna razón lo guía, ningún arma lo detiene, ningún pensamiento lo desvela y al que solo lo redime de su atonía de la razón humana, la construcción representativa de una solución material, consistente con el proyectil que destroza su inútil materia gris; caracterizado por un balazo final que desparrama su cerebro,  desconectando definitivamente su ficticia vitalidad.

¿Razones? Abstraigámonos que es un sujeto de CABA. ¿Qué pensarían objetivamente ustedes de alguien cualquiera que:

·         Viviendo en una metrópoli privilegiada por su elevado nivel material y cultural, decide abandonar el justo y natural ejercicio de protagonismo ciudadano, para mecerse cómodamente en la  nebulosa de las afiebradas maquinaciones de un gobernante que, con bajísima elaboración de pensamiento niega explícitamente su pertenencia a la comunidad política; anteponiendo a ella la supuesta importancia mayor de su condición de  CEO y que para colmo, ejecuta el libreto no original de un oscuro asesor que practica el culto de postulados sibilinamente entreguistas y reivindicadores de la inferioridad claudicante.

·         Acepta mansamente que le propongan eficiencia y le concreten la suprema desidia administrativa.

·         Se somete a que le prometan obras razonables (ej. Subterráneos) y se las cambien sin más, por otras bastardas (ej. Metrobuses)

·         Se muestre impasible a que le propinen el máximo  aumento de tasas de la historia luego que le hayan prometido, a cambio de su voto, la baja de la presión impositiva.

·         Es humillado resignadamente por la más inmunda gestión de higiene de los anales, por los mismos que le describieron un futuro de brillantez urbanística.

Se podría continuar ad infinitum con la puntualización del elenco de claudicaciones y contradicciones en educación, salud, edilicia, etc. ,etc.; pero no es necesario, lo ejemplificado es en extremo suficiente para establecer, que ese alguien despersonalizado del que hablamos, que ante cada dicotomía no experimenta la mas mínima reacción, ni siquiera un incipiente fastidio, un principio de desengaño; ni expresos ni tácitos, se comporta como un repulsivo WALKING DEAD sin atisbos de sensibilidad.

Si a ese alguien que hasta ahora  describimos  genéricamente, lo corporizamos en la caracterización concreta de un ser que pulula en nuestro derredor, es inobjetable que su descripción ajusta con plenitud al comportamiento del votante promedio de CABA.

SI NO ES EL SENTIDO DESCRIPTIVO ALEGÓRICO DE LA REALIDAD DE UN CIERTO SECTOR SOCIAL INSENSIBILIZADO, LO QUE QUISIERON EXPRIMIR ARTISTICAMENTE LOS CULTORES DEL GENERO, ENTONCES ¿DÓNDE Y PARA QUE ESTÁN LOS ZOMBIES?

martes, 24 de marzo de 2015

OPERACIÓN NISMAN “La mistificación neoliberal que no fue”


Este es un “raconto” que desbroza, mas allá de las “operetas” de los múltiples “actores”, vernáculos y externos, lo importante; esto es, el accionar de la poderosa maquinaria neoliberal de difusión, al servicio del imperio.

Que Nisman era un “tirifilo”, con características de “ser manipulable”, ya está claro para aquel que lo quiera ver. Su personalidad torturada de contradicciones, se pone de manifiesto en su dicotómico modo de representación; de día “fungía” de serio, pero fracasado, en vista de los pobres resultados de sus investigaciones, Sr. Fiscal. Pero de noche, debía dar el “presente”, en las exclusivas discotecas de moda, como “pendeviejo” galán; también estéril, a fuer de las negadoras declaraciones públicas de sus “partenaires”, una treintena de años mas jóvenes que él, con las que “competía” en retoques faciales y botox varios.

Que se puede engañar a pocos por mucho tiempo (los 200 que persistieron el 18M), a muchos por poco tiempo (los 80.000 del 18F), pero no a todos todo el tiempo (a los que intento dirigirme); lo explica el siguiente encadenamiento de sucesos:

Antes dije que era influenciable, explicaré las razones comprobadas y lo que se puede deducir de ellas. En su caja fuerte de la fiscalía, quedó “dormido” un dictamen altamente laudatorio hacia el Gobierno y la Presidenta; reemplazado, abrupta e intempestivamente por su denuncia, redactada a los apurones y con escaso andamiaje jurídico. En el ínterin, podemos colegir que fue “convencido”, de alguna forma, a mutar de opinión. Podemos deducir también, en base a las numerosísimas manifestaciones públicas de los actores y “operadores” de la oposición, que las formas de convencerlo, pudieron girar alrededor del aseguramiento de su “supervivencia” ante el anunciado “fin de ciclo de Gobierno” y que, la necesidad y conveniencia, de su perdurabilidad al frente de la fiscalía, era “congraciarse ante lo nuevo por venir”.

En esta trama de “ablandamiento” fueron participes necesarias las inefables y perpetuas operadoras de los fondos buitres (actores externos), Diputadas Alonso Y Bullrich, no casualmente ahora, al servicio del PRO (actor vernáculo). ¿Pruebas? ¡El casi centenar de comunicaciones telefónicas de coordinación y la preparación simultanea del “escenario”, donde se desenvolvería la “representación de la obra”, en el Congreso Nacional!

No voy a sumarme al “circo” posterior a su triste desenlace, me resisto a caer en el cieno de las “explicaciones” de los detalles de su último día. Tampoco quiero participar de la miserable e interesada, disputa por conveniencias, de su suicidio o asesinato, según beneficie, o perjudique, a tal o a cual; para dilucidar eso, está la majestad de la Justicia. Pero si, del fracasado intento postrero de mistificación, por parte de los bolsones residuales autoritarios y neoliberales, que describiré alegórica y contundentemente:

. – El 18F nos convocaron a ver la épica heroica de “Lawrence de Arabia” y en el transcurso al 18M se transformó  en la burla soez de “Las gatitas y ratones de Porcel”.

. – El 18F nos mostraron los adelantos de la espartana asepsia sarmientina de “Dominguito”, pero finalmente el 18M nos pasaron las interesadas disputas por cuentas bancarias y bienes materiales de “La guerra de los Roses”.

. – El 18F nos instaron a rendir homenaje al nuevo “Mariano Moreno” y para el 18M ya se percibía como el viejo “Guillermo Coppola y sus amigotes”.

. – El 18F nos daban explicaciones laudatorias de su “prestigio” en la Embassy, ya llegando al 18M balbuceaban en sordina sus “reservas” en Cocodrilo.

. – El 18F se jactaban de la supuesta “caída” de las alertas rojas de Interpol, mientras el 18M se avergonzaban de lo acertadamente “levantados” que estaban los sex toys en manos de sus compañeritas.

. – El 18F se preocupaban por las implicancias del “memorándum con Irán” y el 18M se babeaban por los “contratos del Bailando con Tinelli” para sus chicas.

. – El 18F celebraban la honra de su  “inquebrantable vocación de justicia”, que el 18M había mutado en vergüenza por su “insaciable búsqueda de favores” (autos prestados, cohecho a los contratados, cobro de haberes mientras viajaba por placer, cuentas no declaradas, etc. etc. etc…).

Por suerte esta fatigosa, maciza operación mediática, se derrumbó en 30 días; pero debemos estar atentos a que nos sirva, como antídoto ejemplar, para la otra, el complemento, la segunda parte, la que está en pleno desarrollo, que no sabemos si se derrumbará y cuando; la que está destinada a la “santificación” por parte del “círculo rojo” de otro “tirifilo”; Mauricio Macri, como “el candidato de la nueva política”.

Por lo pronto, ya sabemos, aventajadamente, que:

. – El complemento de la pretendida demolición de la consistencia electoral del oficialismo, intentada con la fallida “operación denuncia”; debe ser obligadamente una pretendida “nueva oferta” electoral, habida cuenta de la esterilidad de la oferta opositora al presente.

. – Nos quisieron vender como “generosa e inédita coalición política”, lo que, desde un principio se vislumbra, no ser más que una “rastrera y claudicante entrega en alquiler”, de un antaño prestigioso, sello partidario. Para decirlo con palabras caras a la condición de empresario buitre que ostenta Macri, “el CEO de CABA”, es simplemente lo que se conoce como UTE (unión transitoria de empresas), que se agrupan momentáneamente, para aprovechar sibilinamente, con ventaja, eventuales debilidades de mercado.

. – Lo de “generosa” no lo es, porque sirve, simple y sencillamente, para dar algún redito egoísta a las actuales, decadentes autoridades partidarias, de la “decrépitosa” UCR. La “inédita” no es tal, por cuanto el universo político esta surcado por miríadas de alianzas de todas las especies. En cuanto a la “coalición política”, es solo una “asociación electoral”, en tanto sus propios protagonistas ya le han bajado la pretensión, aclarando sobradamente, con “el que gana conduce”, que es solo un rejunte electoral en beneficio del que logre el “mayor botín” de votos.

Habida cuenta de tales certezas, auguro por nuestro bien y el venturoso porvenir de nuestras nuevas generaciones, que la ciudadanía sepa descifrar y neutralizar las nefastas implicancias de estas malintencionadas operaciones de masas; porque, como bien supo decir Cristina Kirchner:

<<CADA QUIEN SE DEBE RESPONSABILIZAR POR EL PROYECTO DE PAIS QUE VOTE>>