martes, 3 de enero de 2017

NICO, EL QUE OLVIDÓ A FANNY


Esta es una saga que, para mí, empezó a ser notoria a principios de los años ’50, pero que, a medida que fui madurando en razón, comencé a aprender a enlazar de mucho antes.

Vivíamos en un barrio típicamente entrañable de esa Ciudad de Buenos Aires, donde, en un radio de 10 cuadras a la redonda, coincidíamos, como en un paraíso de integración, inmigrantes de toda procedencia y de toda laya.

Estaban los Bergoglio, familia del Papa Francisco; artistas, como Eladia Blázquez y los Discepolo; artesanos italianos de múltiples ramas (sastres, camiseros, sombrereros, guanteros, peluquineros, etc.); operarios independientes, como los Saboya y Barghiella; profesionales, como los Dres Bruno y Monastirsky o el Abogado Diaz; empresarios, como los jugueteros judíos o el transportista Piva; militares, como el mayor Guastavino; comerciantes, como los merceros árabes y para completar esta constelación multiétnica, el telúrico conventillo 1015, donde convivían sana y trabajosamente, más de 70 familias de todas las provincias, ¡hasta peruanos!

Así como las procedencias, estaban representadas todas las religiones, la Iglesia de Lujan Porteño, la Sinagoga, la Mezquita donde hoy oficia Karim Paz, el Ejército de Salvación, etc.

En fin, todos interactuando prolija e integradamente, como nos había enseñado y amalgamado la extraordinaria e irrepetible Escuela Pública Argentina, con su gloriosa tradición de acogimiento e igualación social.

Todo este collage  desordenado y emotivo (emotivamente desordenado), quiere ser la introducción, para, entre tantas personas importantes y valiosas, poder destacar una; la inefable FANNY, la farmacéutica judía, la que recaló en el barrio, antes de mi nacimiento, escapando a la tradicional inestabilidad sufrida por la terrible persecución, endémica en la balcanizada Europa Central de esos años; la que encontró refugio y afecto, la que lo pagó haciéndose imprescindible en su barrio; la que estaba disponible, superando la dificultad de su tranco irregular, en todo momento; cuando necesitaras un remedio, un preparado, un análisis, una vacuna, una aplicación, resumiendo: entregando sencillamente SU HUMANIDAD.

¿Qué cómo sigue la historia? Bueno, no tan brillante, los artistas se fueron para el centro, o el exilio, como Discepolín; los artesanos progresaron y sus hijos fueron abandonando la tradición, haciéndose profesionales y comerciantes; Bergoglio se fue para San Miguel, luego la Catedral y finalmente Roma; el barrio siguió recibiendo inmigrantes, pero no fue igual, la sociedad, los propios hijos de los viejos inmigrantes, se desentendieron de sus orígenes; fueron abandonando su obligación de continuar la brillante tradición de acogimiento e integración de sus mayores, se volvieron más insensibles, más cerrados. En busca simplemente del éxito individual, algunas, las más de las veces, a costa del prójimo, a diferencia del con el prójimo, de sus mayores.

Final y lamentablemente, llegamos donde no quisiera llegar, a NICO, ¿Por y para qué, a NICO?

Porque NICO es un frio e inhumano economista de la escuela neoliberal.

Porque NICO propugna volver a la aplicación de los postulados económicos ya trágicamente fracasados con Martínez De Hoz y Cavallo, que tanto daño hicieron al país y que provocaron la desaparición de la sociedad igualitaria de integración que acogió a FANNY.

Porque NICO fue convocado por el presidente Macri para ejecutar el endurecimiento del ajuste neoliberal que caracteriza su ya nefasto mandato.

Porque NICO terminará llorando lágrimas de cocodrilo, como lo hizo Cavallo ante la evidencia de los daños que causara su política.

Porque NICO traicionará todo lo que representa la memoria de FANNY.

Porque no quiero ser como NICO, deseo reivindicar la memoria de esa sociedad y de la que, la entrañable farmacéutica FANNY, represento por y para ella.

<< STE SHICO MI HACE RIIR >>

decía FANNY, con su particular acento;

lamentable y trágicamente, a nuestra sociedad

<< ESTE CHICO NO LA HARÁ REIR >>

Porque NICO es Nicolás Dujovne y FANNY fue su abuela.­-

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